lunes, 23 de marzo de 2015

Te llamo


Te llamo, entre el ruido y la estática,

entre la ceniza de la llama
que encendimos una vez,
y le soplo a la chispa que quedó y que quedará.
Te llamó, después de un tiempo lento de tortuga, nada de tiempo, para un corredor como tú, tan de prisa vas, se te hace tarde, siempre al último minuto, siempre en el último instante estás.
Te llamo y estás allí, entre pianos y gente que te deja palabras y recuerdos, estas ahí tan rodeado que te llamo... y no sé para qué te llamo.
Te llamo, quizá porque en otra vida prometí llamarte, quizá porque sí y nada más , y tan sinceros llamándonos nos dijimos todo lo que la indiferencia silenció alguna vez.
Y te cuelgo pensando en ésos peculiares ojos sabios donde concibes todo aquello que me maravilla al maravillarte a ti, te cuelgo mientras miro la ventana donde me llueves, donde te llamo entre silencios y distancias, donde el cielo traza un llamado hasta tu morada, donde la voz sobra, cuando todo ya está dicho, cuando uno llama sin llamada, cuando el otro recibe la llamada ente sueños y pestañas cerradas, y dormida te llamo y dormido me contestas: "Qué bueno que has llamado"

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